muy buena reflexión

Mex Urtizberea
El lector disculpado

 

Perdón por las demoras

 
 “Puede ser que el tiempo sea tirano, pero mucho más tirano es el destiempo”

(Reflexión de Carlos, empleado de comercio, mientras muchas personas esperábamos el tren en la estación de San Isidro, que venía retrasado).

Disculpe este atraso en el calendario, esta impuntualidad con la que suceden las cosas, disculpe que otra vez haya amenaza de dengue, algo que debería pertenecer al pasado. Disculpe también otro destiempo, que se haya llegado un poco tarde con esto: el presidente de Estados Unidos propuso por estos días el uso masivo en su país de etanol (el biocombustible derivado de cultivos como el maíz) para reducir así la necesidad de petróleo. Sabrán disculpar los muertos por la guerra del petróleo: quizá no hubiera sido necesario tal reguero de sangre.

Disculpe todo lo que está fuera de tiempo. Disculpe la provocación del almanaque, este retraso en el tiempo, disculpe que alguien se haya llevado a López, como si viviéramos en el pasado.

Disculpe que se haya hecho tarde para revisar los juegos de las plazas: ahora los estamos revisando.

Disculpe que una hamaca se haya adelantado a nuestros tiempos, y haya matado a una niña.

Disculpe de paso a los autos que se adelantan en la ruta, apurados para llegar puntualmente a casa, aunque para esto dejen muertos en el camino.

Disculpe por los medicamentos que no les llegan puntualmente a los enfermos de sida.

Disculpe por todo lo que llega fuera de tiempo. Disculpe al tren que no llega a horario.

Disculpe a las ambulancias impuntuales. Disculpe al patrullero que llega dos horas después.

Disculpe, no le cuesta nada, que los programas de televisión no empiecen en el horario convenido.

Disculpe al órgano para el trasplante que llega cuando ya es demasiado tarde, o no llega.

Disculpe si no le pagan su sueldo en tiempo y forma.

Disculpe que ahora haya que invertir la plata de todos en sanear lo contaminado por no haber impedido a tiempo que se contaminara.

Disculpe que no lleguen a tiempo las soluciones, que ellas sean tan impuntuales: es que hay tanto tráfico, embotellamientos, no les sonó el despertador, se pinchó una goma del auto en que venían, tenían el reloj atrasado, no sabían que estaban llegando tarde.

Disculpe el retraso de respuestas y, ya que está, disculpe también el retraso de algunas mentalidades.

Disculpe tanta impuntualidad, que las cosas no se hagan a su debido tiempo, que tan a menudo sea tarde. Comprenda que es difícil coincidir en el tiempo, que todos los relojes indiquen la misma hora y que corran los mismos tiempos para todos, pero por favor, usted siga siendo rigurosamente puntual para pagar sus cuentas, y llegue siempre puntual a su trabajo.

Disculpe, en definitiva, que el tiempo sea tirano, y que mucho más tirano sea el destiempo.

Por Mex Urtizberea
Para LA NACION