Nadie tiene tanto para decir

Como una mujer despechada. Porque se acuerda de cada momento bueno y lo transforma en algo malo. Más si fueron muchos momentos buenos los que vivió. Y si no, inventa, solo por despechada.
Yo tengo esa capacidad, que Mirtha Legrand diría “no, nena, no”, de olvidar. Digo que recuerdo, solo para amenazar a la otra persona. Para que se ataje antes de hacer algo malo. Pero en verdad no me acuerdo de lo que me hizo a menos que sea algo muy malo. Y nada es taaan malo como para recordarlo por siempre. Porque la vida es una y es corta y hay demasiado poco espacio en mi cerebro como para retener eso.

Alguien que me ame

Una vez salí con un hombre que me dijo “necesitás estar con alguien que quiera estar las 24 horas del día con vos”. Yo no sabía a que se refería y le contesté: “24 horas es mucho”.
A los pocos días lo conocí a él. Comenzamos una larga charla de meses vía msn. Pero nunca, pendiente el uno del otro. Si estábamos conectados hablamos, si no, no. Eran épocas donde el Facebook y Twitter no existían. Un día nos vimos y nos entendimos. Todo lo que habíamos hablado se convirtió en real. Hablamos de nuestra de vida y que queríamos para nuestra vida. En ese momento entendí que significaban aquellas palabras de aquel hombre “necesitaba alguien que me ame” y así es.